La ocupación media de un alquiler vacacional en España suele situarse entre el 60 % y el 75 % anual en destinos turísticos consolidados. Datos de mercado recopilados por plataformas de análisis del alquiler vacacional como AirDNA o Airbtics indican que ciudades con fuerte demanda turística, como Valencia o Alicante, pueden alcanzar esos niveles de ocupación cuando el alojamiento está bien gestionado. La ocupación final depende de factores como la ubicación del inmueble, la calidad del alojamiento, las valoraciones de los huéspedes y la visibilidad del anuncio dentro de plataformas como Airbnb o Booking.
