No todas las gestiones funcionan igual en todos los casos. Una vivienda urbana orientada a estancias medias no se gestiona igual que una vivienda costera muy estacional, ni una vivienda pequeña igual que una de gran capacidad.
Una gestión de calidad adapta su estrategia a la tipología del inmueble, al perfil del huésped y a la zona concreta, en lugar de aplicar modelos estándar que solo funcionan en determinados contextos.
