Depende del tipo de vivienda, del perfil de huésped y de los objetivos del propietario. Trabajar con varias plataformas puede aportar estabilidad y mayor visibilidad, pero también exige una gestión coherente para evitar incoherencias de precios o problemas de disponibilidad.
Plataformas como Airbnb o Booking.com tienen públicos y dinámicas distintas, y no todas las viviendas funcionan igual en cada una. Una buena gestión decide dónde estar y cómo estar en función del proyecto, no por acumulación de canales sin estrategia.
