La diferencia entre una vivienda gestionada sin estrategia y una optimizada profesionalmente puede ser enorme.

Un piso medio puede quedarse en torno a 12.000€–18.000€ anuales si se gestiona de forma básica. Sin embargo, cuando se aplican técnicas de pricing dinámico, segmentación de demanda y optimización de calendario como las que se trabajan en la gestión de alquiler vacacional en Valencia ciudad, es habitual superar los 25.000€ e incluso alcanzar cifras cercanas a los 35.000€ en ubicaciones bien seleccionadas.

No es una cuestión de ubicación únicamente, sino de cómo se explota el activo.